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MARÍA VICTORIA MENIS: “Hay más directoras, pero no las suficientes”

María Victoria Menos fotografía por Braulio Gampuy

1

April

2017

MARÍA VICTORIA MENIS: “Hay más directoras, pero no las suficientes”

– Por Laura Martínez García –

FEMCINE destaca este año la obra de María Victoria Menis, directora y guionista argentina, con una larga trayectoria en cine, televisión y teatro. Egresada del Centro Experimental del Instituto Nacional de Cinematografía (ENERC), con sus cortometrajes Vecinas (1984) y ¿A qué hora? (1985), ganó dos premios George Méliès, otorgados por la Embajada de Francia en Argentina. Su primer largometraje, Los Espíritus Patrióticos, recibió el premio de Mejor Ópera prima de los Cóndor de Plata, galardones que otorgan los cronistas cinematográficos de Argentina. En 2001 dirigió su primera película en solitario, Arregui, la noticia del día, con la actuación de Enrique Pinti y Carmen Maura.
En 2003 dirigió y escribió El cielito, premiada en el Festival de San Sebastián, de Biarritz y de La Habana. Posteriormente realizó las películas La cámara oscura (2008) y María y el araña (2013). Estas tres películas con los años tomaron forma de trilogía, al considerar la realizadora que se basan en historias de personajes que viven en zonas fronterizas de nuestra sociedad. Su más reciente largometraje es su primer documental, Mi hist(e)ria en el cine, una película que la tiene como protagonista, en la cual refleja sus dificultades como cineasta y su intimidad familiar; proceso que la lleva a reencontrarse con ella misma y su pasión por el cine.
Menis cuenta además con una destacada carrera en teatro y televisión. En teatro, con sus obras Lágrimas en el Sahara y Gamuza obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia y el Premio Argentores, siendo representadas sus piezas en el Teatro Nacional Cervantes y en el Complejo Teatral San Martín. En televisión escribió y dirigió Cosecharás tu siembra y Más allá del horizonte, programas que obtuvieron la máxima distinción de la televisión argentina, el Premio Martín Fierro.
– FEMCINE ha inaugurado su séptima edición abriendo el festival con su último trabajo: Mi Hist(e)ria en el Cine. ¿ En qué momento decide embarcarse en un proyecto tan personal ?
– Fue en un momento en el que estaba muy cansada. Sentí hartazgo del cine por las distintas frustraciones que me había provocado mi última película. Había tenido muchos problemas con su distribución. Quizás por problemas de la propia película y quizás porque el cine a nivel de distribución en nuestros países cada vez se hace más complicado. Ya llevo bastantes años trabajando en esto y me agarró como un cansancio, una frustración. Dije: ‘Bueno, el tiempo pasa, los proyectos son cada vez más difíciles de hacer. Llevo muchos años, voy a hacer otra cosa’. Y antes de hacerlo pensé que eso que me estaba pasando lo podía plasmar en una película a modo de despedida. Y el resultado de esto fue Mi Hist(e)ria en el Cine. Al principio pensé en llamarla Mi Historia en el Cine, pero después pensé: “mi ‘histeria’ mejor”.
– ¿ Pero entonces será su última película ?
– No, no, no, no. Me sirvió de catarsis, de descarga, de desahogo. Me sirvió para reflexionar y saber que no sería mi última película.
– Mi Hist(e)ria en el Cine es un documental fresco y con sentido del humor en el que permite que el público pueda conocerla mejor a través de su familia. ¿ Estuvieron todos de acuerdo en dejarse grabar ?
– Sí, porque todos tienen alma de divos. De divos y divas. Todos estuvieron de acuerdo en dejarse grabar. Pidieron sus horarios, como buenos divos, pidieron sus comidas… Los divos también piden tener su tiempo. Así que bueno, colaboraron todos bien, no tuvieron inconvenientes. Lo único que en el caso de mis padres me adecué al tiempo que tienen. No son profesionales que puedan estar nueve horas grabando como un actor. Les respeté sus horarios y ellos trataron de respetar lo que yo les pedía. Nos llevamos bien, nos llevamos bien.
– A sus padres se les veía muy cómodos frente a la cámara.
– Mis padres han actuado en proyectos míos desde que empecé con el tema del cine. Me empezaron ayudando en los primeros ejercicios que tuve que hacer en el instituto de cine donde estudié, y desde entonces siempre han actuado un poquito en alguna película mía: pasando por ahí, de extras… Están acostumbrados. Hay mucha familia trabajando en el cine: hijos, sobrinos… Todos tienen relaciones con el cine, así que están cómodos, no les intimida una cámara.
– Su primer largometraje como directora fue en Los Espíritus Patrióticos, en 1989. ¿ Ha cambiado la manera de hacer cine desde entonces ?
– Sí, cambió mucho. Cambió mucho la tecnología. Pasamos del celuloide al vídeo, y del vídeo después se pasó al súper HD, todo digital. Digamos que se fue ‘refinando’ todo lo que es el vídeo. Y estamos en posibilidad prácticamente hoy en día de, no de hacer una película con un teléfono, pero estamos cerquita de eso.
– ¿Cree que ha habido un avance ? ¿ Hay más directoras ahora que hace 30 años ?
– Hay más directoras, pero no las suficientes. Justo hace poco han llegado a mis manos unas estadísticas recientes que indicaban que, de cada 10 directores que hay, por lo menos 7 u 8 son hombres y 2 o 3 mujeres. Pero lo inquietante es que esto no ocurre solamente en el tema de la dirección. Por ejemplo, con los protagonistas se mantiene esa proporción 7-3. Con los coprotagonistas pasa lo mismo. Y lo mismo en cuanto a tratar temáticas masculinas o femeninas. Quizás en algunos oficios tengan más mujeres, como en vestuario, maquillaje o peluquería, pero no en lo que se refiere a la figura de la mujer dentro del argumento. Hay países en los que la mujer trabaja a la par que el hombre. Sin embargo, en las películas al hombre se le ve trabajando un 70-80% de las veces, mientras que a la mujer un 20-30%. Estas son las cifras que me llegan, y son de este año. No es solamente que la mujer no aparezca en roles del quehacer cinematográfico, sino que la figura de la mujer, dentro ya de los argumentos cinematográficos, está distorsionada. Está distorsionado lo que ella hace con lo que ella representa en el cine. Hay mucho por hacer me parece.
– De todas las películas que ha dirigido, ¿ de cuál diría se siente más orgullosa ?
– Esta es muy difícil de contestar. No voy a decir lo clásico, que es un hijo, pero… Cada película tiene su historia, tiene su porqué, tiene su aprendizaje. Algunas me conmueven por algo, por algún recuerdo. No me gusta mencionar especialmente una película. Probablemente alguna fue más exitosa que otra, pero no por eso digo: ‘me quedo con esta’. Cada experiencia para mí es querida.
– ¿ Qué opina de la proyección alcanzada por el cine de mujeres ?
– Cuando estoy en una sala donde se da una película de mujeres siempre veo buena repercusión. No veo diferencia con los hombres. Si está bien dirigida, si es una película que gusta, una película bien hecha por una realizadora, veo que la gente aplaude y se sensibiliza lo mismo. Es exactamente igual, logra tener el mismo éxito. El tema es que la película sea buena. Si la hizo un hombre o si la hizo una mujer, es indiferente.
– ¿ Qué le parece el cine chileno ?
– Hace muchos años, cuando yo estaba estudiando cine, ya había buenos directores chilenos. Pero eran muy pocos, ese era el tema. Ahora hay una gran cantidad. Se ha producido como una gran explosión del cine chileno. Ha llegado mucho cine chileno al mundo y veo que en los festivales ha crecido mucho. No he tenido nunca el placer de asistir al Festival de Valdivia, pero veo que hay muchísimos artistas argentinos que vienen. El cine chileno se exporta, viaja a los festivales. Ojalá llegara más cine chileno a Buenos Aires, aunque se estrenan algunos títulos. Tuve el placer de ver la película ‘Gloria’. Me encantó. ‘Joven y Alocada’ también me encantó. Creo que las escuelas de cine han colaborado mucho en ese sentido. Le veo un gran futuro al cine chileno, pero ojalá hubiera más mujeres en determinados oficios. Por ejemplo, acá en el festival me enteré de que directoras de fotografía chilenas había una sola. Encuentro que eso es muy poquito, ¿no? Y realizadoras no es que haya tampoco millones. Creo que hay que animarse más, hay que dar más oportunidades y asociarse más con mujeres.
– ¿ Alguna película chilena que represente el empoderamiento de la mujer de alguna manera ?
– ‘Gloria’ me sorprendió mucho, me llamó la atención. Se le da el protagonismo absoluto a un personaje femenino y a la historia de ese personaje femenino, que no necesita de la figura de un hombre para poder hacer su vida. Me gustó esa posición con la que cuenta dentro de la sociedad chilena. Y me gustó también la posición de ‘Joven y Alocada’, en el sentido de que rompe también con una sociedad, con una familia más cerrada. Además la película la dirigió una chica. Veo que por lo menos estos argumentos están tomando interés dentro del cine chileno.

 

María Victoria Menos fotografía por Braulio Gampuy

María Victoria Menos fotografía por Braulio Gampuy

28 de marzo al 2 de abril 2017